General - Consultorio Homeopático Mataró

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HOMEOPATÍA
La homeopatía se basa en el principio de los semejantes; es decir, en el equilibrio, que es aplicable a todo el universo. Tanto en el macrocosmos como en el microcosmos debe haber un equilibrio para que todo funcione con normalidad. Si esto no sucediera, se produciría un desorden que sin duda terminaría en la destrucción. Pensemos en el universo: si los astros fueran a su antojo, sería un verdadero caos. Lo mismo ocurre en nuestro organismo: cuando ese equilibrio y armonía se rompen, se produce un desorden que degenera en enfermedad. La función de la homeopatía es la de restablecer ese equilibrio para devolver al organismo a un estado de curación.

Estamos ante una medicina que se basa en la administración de medicamentos al enfermo cuyas sustancias son capaces de provocar en un individuo sano unos síntomas similares a la enfermedad que se trata de combatir. La homeopatía contempla el organismo de una manera íntegra, teniendo en cuenta todos los síntomas que se producen, sean psicológicos o físicos, sin descartar ninguno de ellos. Tiene como objetivo activar los mecanismos del propio organismo para combatir la enfermedad utilizando la correcta regulación de todos los sistemas.
Los virus, las bacterias, los hongos, los bacilos… son los culpables de la transmisión de la mayoría de las enfermedades que padece el ser humano. Estos microorganismos únicamente nos pueden enfermar cuando rompen nuestras barreras defensivas, ya que, una vez en nuestro organismo, se desarrollan y reproducen rápidamente aprovechando el entorno favorable que les ofrece nuestro cuerpo. Para evitarlo debemos impedir que los microorganismos superen nuestras defensas. Aumentando nuestro sistema defensivo e inmunológico, seremos capaces de rechazarlos evitando su desarrollo y deteniendo la progresión de la enfermedad.

Cuanto más activas tenga las defensas una persona, mayor capacidad de reacción tendrá su cuerpo. Sabiendo las debilidades de la persona, podremos medicarla para reforzar esas carencias. Los medicamentos homeopáticos aumentan los sistemas para evitar enfermar. Cuando un paciente padece un dolor de cabeza, administrándole un analgésico que calme su dolor no estamos curándole, sólo eliminando momentáneamente un síntoma que volverá a aparecer. Es importante saber que tenemos medicamentos para calmar los dolores, pero también es importante buscar las causas que lo producen. Mediante un correcto análisis del dolor, localización, inicio, intensidad, sensación, trayectoria, etc., se podrá administrar una medicación homeopática para regularlo.

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